Ubicación:
Parcela 15.1 Sector San Vicente, San Antonio de Benagéber, València.
Año:
2007
Cliente:
Lubasa-Bancaja Habitat (Geber Urbana)
Superficie:
8.736,20m²
Presupuesto:
5.292.866,35€
Premios:
Dentro del ensanche de San Antonio de benageber, se plantea un conjunto edificatorio de tres plantas de viviendas unifamiliares agrupadas, con aparcamiento bajo rasante, según admite el planeamiento.
La topografía del terreno no presenta una pendiente apreciable.
La implantación en la parcela resulta de situar, por un lado, hileras de vivienda dando frente a cada una de las tres calles, así como al límite de parcela medianero, y por otro lado, doblando fachada y hileras de viviendas en la agregación inicial y en la final para definir dos zonas de parcelas verdes privadas vinculadas a vivienda y dos zonas de uso común conectadas. La implantación resulta de la seriación continuada, no interrumpida por tanto, a modo de cinta corrida, donde se resuelven los giros necesarios para hacer posible la ordenación. En estos giros se sitúan, los núcleos de escaleras que conectan la planta sótano y la planta baja, así como los armarios de instalaciones que requiere la edificación.
En la zona de uso común se distingue tres tipos de pavimentación y, por tanto, de zonificación y programa. Una zona, que recorre el perímetro de la edificación, de pavimento continuo, que da acceso a las viviendas; otra zona, que complementa a esta anterior que se materializa con pavimento de losas prefabricadas de hormigón armado con junta abierta; y por último, una zona verde ajardinada que colmata la superficie de parcela no ocupada por la edificación.
Bajo rasante se proyecta un garaje, de uso comunitario para la totalidad de las viviendas. Este se plantea con una entrada y salida en rampas independientes, y se desarrolla principalmente bajo la huella que ocupa la edificación sobre rasante.
Desde un punto de vista volumétrico, el edificio responde a una misma voluntad generadora, presente tanto en planta como en sección. El volumen resulta de la idea de un cordón continuo donde sus quiebros y giros definen los espacios comunes y de relación.
El volumen resultante también responde a un juego de escalas. En función de la ubicación y la función respecto a la implantación, este tiene un tratamiento u otro. Los cuerpos paralelos a los límites de parcela con el vial y que dan, por tanto, escala urbana a la edificación, se desarrollan en tres alturas, mientras que, los volúmenes interiores, que su desarrollo genera una zonificación de los espacios de uso común interiores, y que por tanto, asumen una escala doméstica, presentan 2 alturas, para minimizar su presencia respecto al espacio no edificado.
La materialización del volumen en su conjunto responde a la misma idea de uniformidad volumétrica y diversidad de agregación.
Los huecos, dentro de esta concepción de cordón continuo o cinta corrida, asumen el papel de introducir un factor de diversidad que ayude, sin embargo, a unificar el conjunto del volumen.
Para ello, se usan tres tipos de huecos, en función del programa funcional, el del salón, el de los baños que dan a fachada y el del resto de habitaciones. Sin ser el mismo hueco, todos parten de una misma concepción: huecos verticales hasta suelo. La diversidad de su disposición respecto a la vivienda, la variedad de anchos y la uniformidad de alturas, provocan un juego dinámico en fachadas que permite unificar la concepción volumétrica y enriquecer su desarrollo. Así se combina seriación y variabilidad, que al agruparse o diferenciarse dan también respuesta a la escala urbana de las hileras y la variabilidad que inspira la propuesta. |